Pitiriasis: una erupción cutánea muy común

Pitiriasis: una erupción cutánea muy común


Pitiriasis: una erupción cutánea muy común La pitiriasis es una erupción cutánea muy común entre la población más joven, en especial, la comprendida entre los 10 y los 40 años. Si bien es cierto que a día de hoy se desconoce con exactitud qué la causa, se sospecha que el origen es vírico. Y casi siempre tiene su aparición en los meses de primavera y otoño. Asimismo, es común que aparezca en más de un miembro de la familia. Su nivel de contagio no es especialmente alto, pero no por ello hemos de descuidar las adecuadas medidas de higiene. De esta manera se evita propagar estas dolencias cuando somos muchos en casa. O cuando, por ejemplo, frecuentamos piscinas o gimnasios. Te damos más información en el siguiente artículo. Erupción cutánea. Las personas que sufren pitiriasis experimentan un pequeño impacto al ver cómo, de la noche a la mañana, aparece en su piel una primera mancha de color carmesí. Es lo que se conoce como «mancha heráldica«, a la que, seguramente, le seguirán otras más pequeñas, pero más invasivas, en la zona del tórax, espalda o piernas. Lo primero que piensan los pacientes es que se debe a una reacción alérgica. Esta es la conclusión a la que suelen llegar las personas afectadas por pitiriasis pero, en realidad, suele ser una conjunción de muchos factores que te explicamos a continuación. Un agente infeccioso. Los dermatólogos nos indican que la pitiriasis responde casi siempre a una infección vírica. Ocurre cuando frecuentamos espacios con mucha gente, y su primer brote suele aparecer en otoño o en primavera. Hay pues un agente «infeccioso» que aún no se ha podido determinar, y que afectará a personas jóvenes que, en un momento dado, tengan su sistema inmunitario un poco más debilitado. Los expertos nos indican además que la pitiriasis, en más del 50% de los casos, aparece después de que hayamos pasado algún tipo de enfermedad, como una gripe, una varicela, un resfriado…. Así pues, podríamos decir que el tener las defensas bajas influye de forma considerable. El período en que sufrimos con mayor presencia la pitiriasis es similar al de una enfermedad. Hay unos días de mayor intensidad hasta que se debilita y reduce su presencia. Los datos clínicos nos revelan algo importante: aparece un aumento en linfocitos B y una disminución de linfocitos T. Hemos de recordar que los linfocitos son distintos tipos de glóbulos blancos que luchan contra infecciones. Tratamientos para la pitiriasis. La presencia de la erupción cutánea una vez aparece suele tener una duración de entre 4 y 8 semanas. Tal y como hemos indicado antes, suele debutar a través de una primera placa que, más tarde, puede escamparse en pequeños grupos formando un especie de «árbol de navidad». Es más común la pitiriasis rosácea. No obstante, las manchas pueden ser blancas o rosadas. Presentan picazón y molestia. En ocasiones, pueden presentar también ciertas escarificaciones. Es habitual que el primer tratamiento al que se recurra sean los corticoesteroides. Estos medicamentos reducen el enrojecimiento y la inflamación. No obstante, cabe decir, además, que no todo el mundo siente mejoría con este tipo de tratamiento. Por ello, también suelen recetarse píldoras antihistamínicas que detienen la sensación de ardor y picazón y la propia mancha. Otra alternativa es la terapia con luz ultravioleta. En este tipo de técnica se controla cuidadosamente la exposición de la piel afectada a los rayos UV durante unos minutos, bajo la supervisión de un dermatólogo. Los resultados suelen ser positivos. Además, la exposición a la luz solar natural también puede ser útil (durante unos minutos y nunca en las horas centrales del día). El aceite del árbol del té. Un remedio natural que podemos probar es el aceite del árbol del té, es uno de los agentes fungicidas más efectivos. Basta con aplicar una pequeña cantidad en las zonas afectadas una sola vez al día. Si tenemos la piel muy sensible conviene mezclarlo con un poco de agua. No dudes nunca en consultar con uno o más especialistas a la hora de tratar la erupción cutánea. Recuerda también que las duchas con agua caliente y la ropa ajustada tienden a intensificar esta dolencia. Opta por los baños de agua tibia, por los tejidos transpirables y evita también el ejercicio físico intenso que te haga sudar en exceso.

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